Jesús Pulido (izquierda), esta mañana en Toledo junto a su predecesor, Francisco Cerro. / / archidiócesis de toledo

El Papa nombra al sacerdote toledano Jesús Pulido obispo de Coria-Cáceres

Ocupa el puesto que dejó vacante hace dos años Francisco Cerro y, según medios especializados, pertenece a la corriente progresista de Bergoglio

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓN Cáceres

Se acabó la espera. Coria-Cáceres tiene nuevo obispo. El sacerdote Jesús Pulido Arriero (Santa Ana de Pusa, Toledo, 1965) sucede en el cargo a Francisco Cerro Chaves cuando se cumplen ahora dos años desde que la diócesis cacereña quedó en sede vacante.

El nombre lo dio a conocer este martes, a las doce del mediodía, Diego Zambrano, administrador diocesano, en una rueda de prensa ofrecida en el Obispado. A la misma hora Pulido comparecía ante los medios de comunicación en Toledo, en compañía de su antecesor, Francisco Cerro, que fue designado a finales de 2019 responsable de esta archidiócesis.

Pulido es, de momento, un desconocido en Coria-Cáceres. Sacerdote sin parroquia y residente en Madrid, su trayectoria está estrechamente ligada al mundo editorial. Hasta este momento estaba muy vinculado a la Conferencia Episcopal Española, donde ejercía como secretario técnico de la Comisión Espiscopal para la Doctrina de la Fe y dirigía la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC), sello editorial de la Conferencia Episcopal.

A sus 56 años, es miembro además de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, una agrupación internacional que trabaja para fomentar las vocaciones. Cursó los estudios de Filosofía y Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca y obtuvo el título de Bachiller en Teología en 1987. Fue ordenado sacerdote en julio de 1990. Es también licenciado en Sagrada Escritura por el Pontificio Instituto Bíblico de Roma (1990) y doctorado en Teología Espiritual por el Pontificio Instituto de Espiritualidad Teresianum de Roma (2015).

La diócesis

  • Sacerdotes. La Diócesis de Coria-Cáceres cuenta en la actualidad con 111 curas, que atienden 159 parroquias.

  • Religiosos y religiosas. Según la memoria correspondiente a 2020, hay 214. 68 monjas y monjes son de clausura.

  • Actividad. El año pasado se celebraron 464 bautizos, 1.068 comuniones, 520 confirmaciones y 47 matrimonios.

  • Ingresos y gastos. Los ingresos totales ascendieron a 6.113.660 euros y los gastos, a 6.257.847 euros. Hay una deuda de 144.187 euros.

  • Población. Coria- Cáceres abarca una población de 216.000 habitantes.

En la Santa Sede, fue consultor de la Congregación para la Educación Católica (2004-2016) y oficial de la Primera Sección de la Secretaría de Estado (2013-2015). También ocupó los cargos de vicerrector del colegio venezolano de Roma (2014-2015) y del seminario mayor de San Carlos y San Ambrosio de La Habana (2015-2016).

«Aunque lo que soy para vosotros me asusta y me da vértigo, lo que soy con vosotros me consuela y me estimula. A partir de este momento, mi santificación y mi salvación están unidas a las vuestras», ha escrito Jesús Pulido en su primera carta dirigida a la diócesis ya como obispo electo de Coria-Cáceres.

Habrá que esperar, no obstante, un par de meses para verle en tierras extremeñas. Su ordenación episcopal será el 19 de febrero en la catedral de Coria. Zambrano indicó que la semana pasada mantuvo ya un primer un encuentro con él para tenderle la mano y entregarle un dosier informativo y que el próximo día 16 viajará hasta Madrid con los integrantes del Colegio de Consultores de la diócesis para ir preparando el aterrizaje de monseñor Pulido en Cáceres.

Apreciado por su entorno

De espíritu conciliador y aperturista, en la línea de la corriente del Papa Francisco. Así definen al nuevo obispo diversas fuentes de medios especializados, quienes también subrayan el aprecio que sus compañeros de la Conferencia Episcopal sienten por él.

Se da la curiosa circunstancia de que un extremeño está al frente de la Archidiócesis de Toledo y de que un toledano se hará cargo de la Diócesis de Coria-Cáceres. ¿Qué pasará ahora con Guadalupe y la vieja reivindicación de que pase a depender de una diócesis extremeña en lugar de seguir perteneciendo a Toledo? «Ese es un trabajo que se viene realizando desde hace mucho tiempo. Es un asunto que está en la Santa Sede y el deseo de don Jesús es sumarse a lo que se viene haciendo en esta provincia eclesiástica», respondió Diego Zambrano, quien fue elegido por el Consejo de Consultores para dirigir Coria-Cáceres hasta la designación de un nuevo prelado. Pulido Arriero se convirtió este martes en el obispo número 119 de la diócesis.

Momento en el que Diego Zambrano, administrador diocesano, da a conocer el nombre del nuevo obispo. / JORGE REY

La ordenación será el 19 de febrero en la catedral de Coria

«En cuanto nos permitan las limitaciones sanitarias, todos están invitados a la ordenación episcopal, que tendrá lugar, Dios mediante, el día 19 de febrero de 2022 en la hermosa y recientemente restaurada catedral de Santa María de la Asunción de Coria». Así anunciaba este martes Jesús Pulido Arriero, obispo electo de Coria-Cáceres, la fecha de su ordenación en su primera carta dirigida a los fieles de la diócesis. La ceremonia comenzará a las once la mañana.

El escenario elegido no es ninguna sorpresa. Coria acoge, de manera tradicional, la ordenación de los prelados. La última ceremonia de este tipo tuvo lugar hace 14 años, cuando Francisco Cerro Chaves se convirtió en obispo de Coria-Cáceres con 49 años. Fue una cita multitudinaria. Cerca de 5.000 personas asistieron un caluroso 2 de septiembre de 2007 a su ordenación, en la que participaron 32 obispos y arzobispos y más de 300 sacerdotes en un acto marcado por rituales como la imposición de manos, la entrega del anillo y la colocación de la mitra –el gorro que usan lo obispos– en señal de poder y servicio espiritual, entre otros gestos.

Esta ceremonia tuvo lugar en verano. La de Pulido será en invierno. Y un día después, el 20 de febrero, el nuevo obispo presidirá una misa en la concatedral de Santa María de Cáceres.

El Colegio de Consultores de la Diócesis quiso reconocer este martes la labor desarrollada por Diego Zambrano como administrador diocesano, que dejará su cargo una vez que Pulido se incorpore a Coria-Cáceres. «Ahora nos toca preparar el camino. Conviene que él crezca y yo disminuya», señaló el administrador.