Juan Manuel de Prada en la charla literaria / KARPINT

El problema principal de Coria según De Prada son las comunicaciones

Eladio Paniagua
ELADIO PANIAGUA CORIA

En el Salón de Plenos del Ayuntamiento y organizado por la Biblioteca Municipal 'Rafael Sánchez Ferlosio' de Coria tuvo lugar el pasado miércoles, día 24 de noviembre una charla literaria que corrió a cargo del ilustre escritor y periodista Juan Manuel de Prada quien manifestó que hace unos 20 años visitó la ciudad y que ahora le ha causado una impresión excelente, y de una manera especial la Catedral de Santa María de la Asunción, además de su casco histórico circundado por la Muralla Romana y donde no hay una piedra, dijo, que no tenga su historia, pero que el problema de Coria, dijo, son las comunicaciones, porque he tenido que ir a Plasencia donde he tenido que pernoctar, y ese es el problema que yo veo, que está muy cerca Plasencia y que no hay que traer el tren aquí.

La conferencia versó sobre los aspectos más influyentes en la vida de Manuel de Prada, como una especie de rememoración de esos momentos específicos de la vida que te marcan y que de alguna manera influyen en tu vocación.

Sobre la situación de la lengua castellana actual, manifestó que «la ve un poco empobrecida. Creo que tenemos que empezar a considerar seriamente y a reflexionar sobre ello, ya que son los medios de comunicación y la erupción de la tecnología en nuestras vidas íntimas que hacen que nuestra lengua se deteriore. Y los medios de comunicación, creo que una vez más están siendo tomados por auténticos bárbaros, pues hoy muchos presentadores de televisión son personas que no saben hablar, que cuentan con un lenguaje paupérrimo. Además la televisión fomenta el protagonismo de todo tipo de primates, y todo esto desgraciadamente, unido a la caja tonta de internet se convierten en la fuente de la que mucha gente se nutre intelectualmente, aunque esto es terrible porque la realidad es que mucha gente al final termina hablando como escucha hablar en los distintos medios, y esto creo que es un tema peligroso que nos está conduciendo a un deterioro pavoroso de nuestra lengua». Y a esto hay que sumar que la educación sea cada vez más deficiente, pues el deterioro de la educación también es alarmante, pues yo tengo una hija, dijo, que acaba de finalizar el bachillerato y tengo que decir que hoy día los alumnos finalizan el bachillerato sin leer a ninguno de los clásicos españoles, pues en mi época finalizabas el bachillerato habiendo leído las obras más representativas de la literatura española. Esto, dijo, daba un bagaje que acostumbraba también al uso literario de la lengua y esto, sin duda, facilitaba el descubrimiento de tu propia lengua. Yo creo, dijo, que éste es un tema que nos debería preocupar muy vivamente, pero que desgraciadamente no preocupa a la sociedad.

A lo largo de su documentada charla, Manuel de Prada hizo un repaso de su vida como lector y escritor, iniciando con la etapa de su niñez, deleitando a la nutrida concurrencia con los libros que han dejado huellas y con autores de la Literatura Universal. Hizo alusión a sus primeros pinitos en la lectura teniendo como protagonistas a sus abuelos que le enseñaron a leer. Tuvo también un recuerdo para la Enciclopedia Álvarez con contenidos de todo tipo y que fue una gran herramienta en la educación de aquellos tiempos, donde destacó los temas bíblicos que esta enciclopedia tenía y que su abuelo le enseñó al rescoldo del brasero. También influyó en el amor por la lectura su abuela, que era muy beata, y que hacía los rezos y novenas en su habitación. En aquella época, dijo, leía el almanaque del Corazón de Jesús donde destacaban los chistes candorosos, y también me leía las noticias de la Revista de Santa Rita de Casia.

En su casa, dijo, había pocos libros de biblioteca literaria y por este motivo en compañía de su abuelo iba a otras bibliotecas donde fue el inicio de su vocación lectora. Fue un pasmo para mí, dijo, el ver tantos libros juntos. También hizo alusión a los tebeos de Quintín que fue un nuevo impacto para él como lector y donde, dijo, quería ser como Quintín con sus aventuras.

Habló también sobre el libro 'Crimen y Castigo' que leyó a los 14 años y que cambió su vida. Y poco a poco se fue adentrando en la lectura de los clásicos haciendo mención al Quijote que leyó en el balcón y que definió como «una enciclopedia humana o una escuela».

La charla fue muy amena, finalizando con un entretenido coloquio y donde la bibliotecaria Marisol Núñez presentó al ilustre escritor haciendo una sinopsis de su vida como escritor y periodista hasta la actualidad.