Baltasar Ballesteros Morientes / KARPINT

«Me he entregado a la Iglesia con gran ilusión y con todas mis fuerzas»

Baltasar Ballesteros Morientes, sacerdote que ha recibido el agradecimiento de los corianos que lo han elegido como 'Cauriense del año 2020', por su gran trayectoria

Eladio Paniagua
ELADIO PANIAGUA CORIA

Lleva desempeñando su labor pastoral en Coria hace ahora unos 42 años, dedicados por completo a la misión encomendada por Cristo y como buen sembrador su semilla ha fructificado entre los ciudadanos de Coria hasta el punto de haber sido una piedra básica en estos años en proyectos locales de la Iglesia. En esta entrevista con HOY Coria habla de su experiencia

–¿Cuántos años de sacerdote?

–En total 63, pues fui ordenado para la misión evangelizadora de Cristo el 21 de septiembre de 1957, año en que la Diócesis pasó llamarse de Coria-Cáceres.

–¿En qué parroquias ha ejercido este ministerio?

–Mi primera actividad como sacerdote fue en Cáceres donde estuve un año trabajando en la parroquia de Santiago Apóstol. Posteriormente y ya como párroco y por concurso fui destinado a la parroquia de Cadalso de Gata, pasando un tiempo después a Zarza la Mayor y finalmente aterricé en la ciudad de Coria.

–¿Cuántos años en la ciudad episcopal?

–Llegamos a Coria un equipo de pastoral y fuimos presentados por el obispo como apoyo para las parroquias siendo yo el responsable de este equipo y definitivamente fui nombrado párroco de Santiago Apóstol, donde llevo trabajando en esta parcela de la iglesia hace ahora unos 42 años.

–¿Para usted, qué ha sido lo más destacado de estos años en la ciudad de Coria?

–Han sido muchas las actividades llevadas a cabo en estos años de pastoral, pero entre todas ellas y por la gran labor social realizada, me quedo con la creación de Cáritas Local, sin olvidar la creación del Club 'La Morenita', el trabajo llevado a cabo en el barrio de Santiago Apóstol (Moscoso), la creación del Vía Crucis de Cáritas en la noche del Martes Santo y el haber contribuido a que la Semana Santa Cauriense se haya colocado entre las mejores de Extremadura con la aparición de nuevas cofradías como el Cristo de los Afligidos y María Santísima del Amor Hermoso.

–¿Se siente satisfecho de su trabajo pastoral?

–He de confesar que en estos años de ministerio sacerdotal me he entregado a la Iglesia de Cristo con gran ilusión y con todas mis fuerzas, dentro de una línea de pastoral social y educativa, donde destacó la fundación de Cáritas local que tan buena labor social ha venido desempeñando en estos años. También he de manifestar que nadie está satisfecho con su trabajo y que como todo trabajador en la parcela de la Iglesia, hubiera deseado que mi semilla hubiera fructificado más.

–La ciudad ha reconocido su trabajo y le premia como 'Cauriense del año'. ¿Qué supone esto para usted?

–Para mí ha sido una gran sorpresa este gesto de la ciudad y lo acepto con humildad, gozo y alegría al ver que los ciudadanos, representados por el Ayuntamiento, han valorado mi labor pastoral en estos 42 años de ministerio sacerdotal. Motivo por el cual les agradezco este gesto que han tenido conmigo, un gesto que nunca lo olvidaré. Me vienen a la mente en estos momentos unas palabras de S. Pablo a su discípulo Timoteo que dicen así: 'He combatido bien mi combate. Ha terminado el curso y he mantenido la fe. Sólo me espera el premio del Señor'. Sólo pido que las palabras de S. Pablo a Timoteo se hagan realidad en mi persona.

–Y ya como colofón, ¿qué desea decirle a los corianos por este galardón?

–Un agradecimiento a toda la ciudad de Coria por la confianza que han depositado en mi persona. Agradecimiento a las asociaciones de vecinos, cofradías y grupos apostólicos por haberme ayudado en la viña del Señor y haber hecho más ligera mi carga. Gracias a todos y que Dios os lo pague.