«El artista siempre se siente insatisfecho con su obra»

Jesús Díaz 'Machaco', en su taller/KARPINT
Jesús Díaz 'Machaco', en su taller / KARPINT

Desde pequeño, Jesús Díaz Montero 'Machaco', siempre quiso destacar en algo. Y lo ha hecho en la pintura y en la escultura, disciplinas en las que ha logrado una notable calidad

Eladio Paniagua
ELADIO PANIAGUACORIA

Aunque su verdadero nombre es Jesús Díaz Moreno, firma sus obras con el pseudónimo de 'Machaco' nombre que un día cuando hacía sus pinitos para ser torero, se lo dio el siempre querido y recordado Julio Campana. Este nombre lo hizo famoso hasta haberse convertido en un gran pintor y, sobre todo, en uno de los escultores más importantes de Extremadura, donde de todos los lugares acuden a su taller para que le haga obras de arte.

- ¿Por qué el nombre de Machaco?

- Este nombre es debido a que hubo en Coria un personaje muy conocido y muy añorado por los corianos, que fue Julio Campana, que no sólo despertó en mí una vena artística, sino también en mucha gente de la ciudad, porque tenía un don especial de tratar la vida influyendo en muchos niños y mayores. Fue Julio el que en una ocasión nos vistió en unos carnavales de toreros, poniéndonos a cada uno un nombre y a mí me puso 'Machaco', nombre que conservo y soy conocido en la ciudad y en otros muchos lugares.

- ¿Cómo se inició en esta arte?

- Porque desde mi infancia quería destacar en algo: torero, malabarista, narrar historias imaginarias, darle la vuelta a los sueños…, en una palabra, destacar en la calle y expresarme a mí mismo. De esta forma nació egoístamente en mí la vocación artística y con el tiempo he intentado corregir en mí ese egoísmo.

- ¿Se siente satisfecho con sus obras?

- En este caso la vida es como una escalera donde cada día subes peldaños y en este sentido no sabría valorar si me quedo satisfecho porque yo al haberme quedado en Coria toda la vida, también esto ha ido en mi detrimento puesto que el artista debe tener un ámbito al exterior. En este sentido quiero decir 'que soy como un árbol, pues aquí nací en el mundo del arte y aquí me he quedado'.

- ¿Cuáles han sido sus obras más importantes?

- Han sido muchas las obras realizadas en mi vida, tanto en lo referente a la pintura como en la escultura: pero las más importantes no las puedo compartir con los demás, porque son mi familia, y también lo más importante de mí son mis sueños, soñando con los toros cada tres días y el del medio. En resumen, mis obras son un reflejo de mis sueños.

- De todas sus obras, ¿con cuál se queda?

- Como volumen, la obra que más llama la atención a los turistas es la denominada 'La Doncella y el Minotauro', que está expuesta en la avenida de Sierra de Gata en la confrontación con la calle San Nicolás, que es donde yo nací. Esa obra en especial no se puede decir que sea perfecta, pero expresa el momento en que la realicé, con mis altibajos tanto físicos como mentales. Me gustaría que esta obra, que tanto agrada a la gente y sobre todo a los niños, que superviva a través de los tiempos.

- Como buen artista, ¿se recrea en el arte?

- Yo diría que el artista siempre se siente insatisfecho con la obra realizada, porque siempre ve más los defectos que las virtudes, aunque como artista experimento una gran satisfacción al culminar mis obras.

- ¿Qué premios ha recibido en su larga trayectoria?

- Puedo decir que los premios para mí son cuando te conceden un trabajo que te gusta. En este sentido quiero destacar la distinción que me concedieron con la realización de los premios Ceres que se otorgan al finalizar las obras que se llevaban todos los años en el teatro Romano de Mérida. Fue una gran satisfacción para mí el llevar a cabo estos trabajos, que tuvieron mucha trascendencia en los medios de difusión, que conllevó además conocer a muchos personajes de la cultura de lengua hispana.

- ¿Se autodefine con algún estilo peculiar?

- Lo que puedo destacar es que pintando soy un artista más abstracto y cuando hago esculturas me siento como un artista más realista. Cuando sueño soy más escultor y cuando estoy despierto soy más pintor.

- ¿Cómo interpreta la gente sus obras?

- A mí me gusta, sobre todo, cómo las ven los niños, porque son más soñadores que los mayores y hay veces que les digo a los niños que 'dentro de las esculturas hay un lugar donde dormir'.

-¿Ha pensado jubilarse algún día?

- Yo te diré que el artista nunca se jubila como tal, del mismo modo que el guerrero nunca tiene paz. Pero la escultura es un trabajo físico donde un día no muy lejano tiene que tener un final. Y en este sentido las esculturas que personalmente hago, un día llegará que las tengan que hacer otros y como dice el poeta 'Todo pasad y todo queda'. Y ya como colofón a esta entrevista, yo diría que esto es lo que queda de un niño que un día quiso ser artista, y que los tiempos pasan y las obras permanecen.

 

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