Coria no podrá montar su ferial de San Juan por estar en zona inundable

Propietarios de los chiringuitos a los que les han denegado el permiso con familiares y vecinos de Coria. /D. P
Propietarios de los chiringuitos a los que les han denegado el permiso con familiares y vecinos de Coria. / D. P

La Confederación del Tajo no cede el suelo que está junto al río Alagón para poner atracciones y puestos y el alcalde dice que los instalará

Álvaro Rubio
ÁLVARO RUBIOCáceres

El paseo de la Isla de Coria. Ese es el lugar en el que se libra una batalla entre la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) y el Ayuntamiento de este municipio cacereño. Para el que no lo conozca se trata de una larga explanada junto a la margen derecha del Alagón en la que durante los tradicionales Sanjuanes se instalan atracciones y puestos ambulantes. Así se lleva haciendo durante cuatro décadas. Sin embargo, esa tradición está en peligro porque la CHT ha denegado el permiso de cesión de ocupación del suelo al Ayuntamiento coriano alegando que se trata de una zona inundable por su proximidad con el río.

El alcalde en funciones de este municipio, José Manuel García Ballestero, conoció ayer la denegación y avanza a HOY que no está dispuesto a quedarse de brazos cruzados. Montará el ferial y presentará un recurso para el que tiene un plazo de un mes según se especifica en la carta enviada por Confederación, organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica.

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«Nos vamos a defender donde haga falta. Vamos a montar el ferial en esa zona, no tenemos otro espacio. Además, hicimos la solicitud en octubre de 2018 y nos llega la resolución con muy poco tiempo de antelación», afirma García Ballestero. Lo dice a menos de 15 días de que empiecen las ferias de San Juan, una fiesta que se celebra a finales de junio con los toros como protagonistas y que cuenta con el título de Interés Turístico Nacional.

Para este año estaba previsto que las atracciones y los puestos del ferial, que ocupan 8.000 metros cuadrados, estuvieran abiertos entre el 21 y el 30 de junio. Ballestero asegura que las fechas se mantienen y el lugar también.

Apunta a que el año pasado les concedieron el permiso y la situación era la misma. «No se puede jugar con el futuro del municipio. Esto es una barbaridad y tenemos constancia de que en otras localidades no hay ningún problema». Dice que se trata de una cuestión política. «El único cambio que ha habido del año pasado a este es el color del Gobierno central, que es de quien depende Confederación», matiza.

Eso es lo que también defienden los empresarios que abren sus chiringuitos en esa zona entre el 1 de junio y el 1 de septiembre. Allí instalan carpas en las que sirven comida y bebidas. De hecho, del mismo modo que les sucede con los toros de San Juan, los caurienses no entienden la época estival sin estos locales que atraen a miles de visitantes de pueblos de alrededor.

Este año, a los cuatro propietarios les ha sucedido lo mismo que al Ayuntamiento. Pidieron en octubre la cesión de uso del suelo y la primera denegación les llegó hace dos meses. En mayo recibieron las otras tres.

En 2017, la Confederación del Tajo también les dio una respuesta negativa a estos propietarios de los locales. En ese momento, el Ayuntamiento de la ciudad preparó un plan de evacuación y emergencia ante una posible inundación y los dueños firmaron una declaración en la que se hacían responsables de cualquier incidencia. Con eso aceptaron la apertura y en el año 2018 no tuvieron problemas con el permiso. Es ahora cuando vuelven a toparse con el 'no'.

Las razones

Jorge Luis Jesús Andrés, abogado de los empresarios de los chiringuitos Jara, Marleza, San Juan y Alagón, explica que la Confederación del Tajo se basa en que estos terrenos son de dominio público hidráulico y son inundables. «Según sus registros, el agua inundó esa parte en los años cincuenta, pero en época de estío no ocurre y además el embalse de Gabriel y Galán regula ese cauce y actualmente está al 54%. Es altamente improbable que suceda algo, pero en cualquier caso el Ayuntamiento tiene confeccionado un plan aprobado por el organismo competente en materia de protección civil de la Junta de Extremadura para que la zona se desaloje rápidamente», afirma Jorge Luis. Dice que «esa misma situación era la del año pasado y se autorizó. Sin embargo su manera de actuar ahora es otra».

Del mismo modo que el Ayuntamiento, los propietarios de los locales achacan «el cambio de criterio a razones políticas» en un municipio donde gobierna el Partido Popular.

«No tenemos otro espacio en el que montarlo, así que vamos a recurrir y nos defenderemos donde sea»

«No tenemos otro espacio en el que montarlo, así que vamos a recurrir y nos defenderemos donde sea» José Manuel García Ballestero | Alcalde en funciones de Coria

Por su parte, el PSOE de Coria ha registrado esta semana un escrito solicitando al Ayuntamiento que sea convocada una mesa de portavoces con los grupos políticos, técnicos municipales, agentes sociales y la agrupación de chiringuitos. Su objetivo es buscar una solución entre todos, pero Ballestero dice que nadie del PSOE le ha llamado para hablar con él ni con su equipo de Gobierno.

Este diario se puso en contacto ayer con la Confederación del Tajo para preguntar por la denegación del ferial y el asunto de los chiringuitos. Se limitaron a aludir a las distintas resoluciones emitidas por este organismo en las que no autorizan la cesión del uso del suelo y no ofrecieron ningún tipo de detalle.

El caso ya está en manos del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que estudia si conceder la apertura de los chiringuitos como medida cautelar hasta que resuelva un recurso presentado por el dueño del local que primero recibió la denegación. Los otros tres propietarios han recurrido por la vía administrativa.

Su abogado desaconseja montar sin autorización. Se enfrentan a multas que oscilan entre los mil y los 50.000 euros. «Ya ha habido un caso en la margen izquierda del río Los Ángeles, en la localidad cacereña de Pinofranqueado. Allí, a seis metros del cauce instalaron un chiringuito similar a los de Coria y se sancionó con 3.000 euros», concluye Jorge Luis.