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Misa Crismal en Coria. Cedida
Coria celebra la Misa Crismal: Ungidos para salir fortalecidos al mundo

Coria celebra la Misa Crismal: Ungidos para salir fortalecidos al mundo

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Lunes, 1 de abril 2024, 13:01

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En una emotiva Misa Crismal celebrada en la Catedral de Coria, el obispo de la diócesis de Coria-Cáceres, Mons. Jesús Pulido Arriero, compartió su alegría al celebrar por tercera vez junto a un amplio grupo de presbíteros. La ceremonia, que contó con la presencia de religiosos, religiosas y laicos, fue un momento significativo de unión para la Iglesia diocesana.

Durante la celebración, el obispo consagró el Santo Crisma y se bendijeron los óleos usados en la unción de los enfermos y para los catecúmenos, simbolizando la cohesión de la comunidad eclesiástica. Cada arcipreste recibió estos óleos para llevarlos a sus respectivas parroquias, asegurando que en toda la diócesis se utilicen los mismos, bendecidos por el obispo.

Mons. Jesús Pulido enfatizó en su homilía la importancia de la renovación de las promesas sacerdotales, invitando a los sacerdotes a recordar el día de su ordenación y a renovar su vocación y compromiso como discípulos misioneros. Además, reflexionó sobre los desafíos actuales del ministerio sacerdotal: «Hoy no es fácil ser cura, y tampoco ser obispo, hay muchos impedimentos, tropiezos, caídas, incomprensiones, luchas y esfuerzos estériles, pero una cosa es cierta: si estamos ungidos como Jesús para pelear contra el Maligno, todo eso no nos manchará y no nos impedirá poder decir al abatido una palabra de aliento».

El obispo también recordó que el sacerdocio es una llamada de Dios, siguiendo el ejemplo de Jesús en la entrega y sacrificio: «El Señor no nos ha llamado a una vida cómoda y fácil; nos ha invitado a una vida plena, completa, íntegra, es decir, una vida que integra las contrariedades y los sufrimientos; una vida que no excluye ni está exenta de pasión, pero en la que la pasión nos hace mejores personas, saca de nosotros lo mejor, nuestras mejores posibilidades, como la cruz nos mostró el mejor rostro de Jesús, su amor hasta el extremo al prójimo y su obediencia hasta el final al Padre».

Para el prelado de Coria-Cáceres, aunque no podamos impedir muchos acontecimientos negativos que suceden en la vida, 'sí podemos cambiar su sentido e imprimirles una nueva dirección' y explicó que «Jesús cambió el sentido de la historia del mundo entero haciendo que todo lo que suceda a partir de la pascua apunte ya en otra dirección, tenga otro sentido. Como los buenos navegantes logran que la embarcación avance en la dirección adecuada aún con viento contrario, así Jesús, en la cruz, colocó las velas de este mundo de tal manera que, contra viento y marea, vaya inexorablemente hacia el Reino prometido».

La homilía concluyó con un agradecimiento a los laicos y consagrados por su participación en la eucaristía y un recordatorio sobre el sacerdocio: «Con la renovación de nuestro sí, los sacerdotes nos comprometemos al nacimiento de una nueva realidad que ya está brotando».

Mons. Pulido también tuvo palabras de recuerdo para los sacerdotes ausentes, los misioneros, los mayores, los enfermos y aquellos en situaciones difíciles, así como para el seminario, visto como una apuesta de todos y un signo del amor de Dios. Además, quiso destacar que uno de nuestros sacerdotes diocesanos, Miguel Ángel González Sáiz, es uno de los tres sacerdotes españoles elegidos para representar a España en el encuentro que habrá en Roma de párrocos, para preparar el sínodo universal de la Iglesia.

La Misa Crismal continuó con los ritos propios, incluyendo la renovación de las promesas sacerdotales, en un ambiente de profunda devoción y compromiso eclesial.

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