Procesión del año pasado de San Sebastián / KARPINT

La ciudad celebra las fiestas de San Sebastián el domingo y el lunes

Eladio Paniagua
ELADIO PANIAGUA CORIA

Una vez pasadas las fiestas navideñas, muchos pueblos de la Alta Extremadura celebran sus fiestas patronales, como es el caso de San Sebastián. En Coria también desde tiempos lejanos se festejó a este santo mártir, protector contra la peste. Había rondas, la hoguera, la rifa de la chiva, el baile del ramo y el plato fuerte, la conocida como 'comedia de San Sebastián'.

Pero la fiesta ha ido decayendo con los años. La rifa de la chiva es prácticamente simbólica y ya no se pasea al animal adornado con cintas de colores por los lugares más concurridos de la ciudad, al igual que la 'comedia de San Sebastián' y el 'Baile del Ramo'. Pero todavía, gracias a la asociación Devotos de San Sebastián, la fiesta sigue viva y se celebra en la ciudad los días 19 y 20 de enero con un amplio programa de actividades.

El domingo día 19 desde primera horas de la mañana se dan las tradicionales rondas por las calles de la ciudad a las casas de los devotos de la asociación, donde son agasajados con los dulces típicos de Coria y con aguardiente. Tras la comida de hermandad, los cofrades van a por la leña 'gorda' para la típica hoguera que encienden al anochecer en la plaza de España. Alrededor del fuego cantan y bailan viejas tonadas y letras alusivas al santo.

Día grande de la fiesta

El día grande de la fiesta es e lunes 20. A primera horas continúan las rondas del día anterior. Tras la eucaristía tiene lugar la procesión por el itinerario de costumbre, donde los devotos de San Sebastián visten los trajes típicos de la ciudad y cantan viejas letras alusivas al santo. Durante la procesión y al paso por la Corredera irrumpe Antonio 'El Pintorino' lanzando caramelos y otras dulzainas a los que participan en la procesión. Una vez llegado el cortejo procesional al templo parroquial de Santiago Apóstol, a las puertas, tienen lugar las 'pujas' para la entronización del santo en la iglesia, finalizando los actos con degustación de dulces tradicionales y el buen vino de pitarra.