Buena presencia de participantes en la ruta senderista 'Travesía Hurdes-Sierra de Gata'

Participantes de la ruta

El pasado domingo, día 29, se celebró con notable éxitos de participantes, la ruta senderista 'Travesía Hurdes-Sierra de Gata', que contó con un recorrido de 14 kilómetros entre las localidades de Erías y Robledillo de Gata, contando con una participación de 40 senderistas siendo el más joven de 9 años y el de mayor edad de 70 años.

La expedición partió en autocar de Coria a las 8,30 de la mañana en dirección a la localidad de Hurdes, Erías, llegando al lugar de origen sobre las 9,30 horas, dando comienzo la marcha a las 10 horas con un día primaveral que invitaba a disfrutar de una gran jornada en la naturaleza, oteando los bellos paisajes que encierra la comarca Hurdana y Sierra de Gata. La marcha transcurrió por un sendero de herradura, que antiguamente unía la comarca de las Hurdes con Sierra de Gata y Castilla, pasando los senderistas por el punto más alto de Sierra de Gata, que es 'La Boya', de 1519 metros de altitud. Desde allí, los participantes en la marcha, divisaron el Valle del Esparabán, el Valle del Árrago y los Llanos de Castilla. Posteriormente iniciaron el descenso hacia la bella y genuina localidad de Robledillo de Gata donde recorrieron sus empinadas y tortuosas calles, con sus singulares balconadas artísticas y degustando una comida a orillas del río Árrago a su paso por Robledillo de Gata, finalizando la jornada sobre las 15,30 horas en que los senderistas regresaron en autobús hasta Coria.

La organización de esta ruta senderista, ha corrido a cargo de la Asociación de Hermanamientos de Coria, la cual hace un balance muy positivo de esta jornada senderista, ya que cumplió con los objetivos marcados y manifiesta que ya están programando para el próximos mes de marzo una matanza medieval, que ya han celebrado en varias ocasiones, y que tendrá como escenario 'El Campirri' a orillas del río Alagón. Este año, como novedad, va a contar esta matanza medieval con una ruta turística por los alrededores de Coria con la finalidad de que los participantes disfruten de los encantos que encierra la milenaria ciudad y a la vez para despertar el apetito para la hora de la comida.