El árbitro derrotó al Coria en Villafranca

Plantilla titular en Villafranca. KARPINT

Sabíamos de antemano que 'no hay noviazgo que cien años dure' y que al Coria le tenía que llegar la hora para perder su primer encuentro en el campeonato, pero a pesar de que el Conjunto Cauriense no realizó un buen encuentro, hay que resaltar que la forma en que se produjo esta derrota fue poco ortodoxa y en gran parte debido a los errores arbitrales del pacense Olivera Vázquez que no estuvo a la altura que las circunstancias lo requerían, pues cuando el Coria, por fin, estaba enchufado en el partido, le escamoteó dos penas máximas tan diáfanas como la claridad del día.

A todo ello, y en honor a la verdad, hay que decir que el Coria no tuvo su día con una defensa fallona y desconcertante, un centro del campo que hasta la entrada de Dani Magariños, no funcionó y una delantera roma ante el portal defendido por Burgui, que dicho sea de paso fue el héroe del encuentro. Otro obstáculo importante que tuvo el Coria fue el fuerte viento imperante en la primera parte, para apagarse en la segunda, además de las grandes dimensiones del terreno de juego, que lo acusaron en demasía los jugadores celestes.

En la primera parte, el Villafranca favorecido por el viento llevó serio peligro sobre el portal defendido por Roberto que hubo de emplearse a fondo en el minuto 25 para atajar un balón con marchamo de gol. Antes en el minuto 10 Angel no aprovecha el pase de Mariñas. Por parte del Coria cabe resaltar un contragolpe en el minuto 17 con pase de Pichi sobre Kiko que en buena posición tira mal y otra en el minuto 27 en que de nuevo Kiko no acierta. El único gol del encuentro llegó en el minuto 33 en patadón largo de Redondo donde el viento descoloca a la defensa para que Mariñas se vaya en solitario para batir a Roberto.

En la segunda parte cambió la decoración, viéndose sobre el terreno de juego un Coria más ambicioso, dominando por completo el encuentro, ante un Villafranca que se agazapó en su área buscando el portal de Roberto en contragolpes letales ante una defensa celeste muy adelantada. En el minuto 54 Alex sacó bajo los palos un balón que se colaba y en el período de descuento Roberto en triple intervención salvó el segundo gol local. El resto del encuentro fue un fortín del Villafranca parapetado en su cancerbero Burgui que paró lo habido y por haber, además de los dos reseñados penaltis que Olivera Vázquez no quiso pitar.

Al final desolación entre los jugadores y espectadores, que pensaban que su equipo no había merecido semejante correctivo.