El toro 'Ruperto' destaca por el gran juego ofrecido en las calles de Coria

Levantó gran expectación 'Campechano' de la peña 'El 27', sin embargo no dio el espectáculo esperado

Imagen que capta a un mozo citando al toro 'Ruperto', de Jara de Retamar, en la madrugada del martes 28. KARPINT
San Juan 2011

Había gran expectación en Coria con el toro 'Campechano', que la asombrerá del 27, Isa Campana, había adquirido para la fiesta. En ese ejemplar había puesto sus ilusiones, pues desde que lo eligió, ha ido a visitarlo con frecuencia, para observar de cerca los cambios que experimentaba el animal. Un astado que sorprendió a todos por su gran presencia y trapío, pero que a la hora de la verdad, decepcionó a todos los aficionados.

La salida a la plaza en la tarde del 27 fue impresionante. 'Campechano' mostró en un principio su poderío, haciendo soñar a los espectadores. Recibió un gran número de recortes de los mozos. Destacó el que le hizo Emilio Motoro, además de los pases con la muleta de un maletilla, que remató con adornos. Pero todas estas ilusiones se desvanecieron porque el morlaco, a medida que transcurría la lidia, dio un paso atrás, mostrándose como un toro reservón, manso y sin ganas de pelea.

Fue tal su poca entrega que se emplazó en un lugar seguro para esperar a los mozos en su terreno, saliendo de su improvisado garito en contadas ocasiones. Tuvo que ser Pascual quien, con la muleta, probara fortuna luciéndose con el animal. Sin embargo, este volvió a su sitio de la plaza como si nada fuera con él.

Se esperaba que en el recorrido por las calles, y debido al poco desgaste que había tenido, cambiara su proceder. Abandonó la plaza a la tercera campanada por el palacio episcopal en dirección al atrio de la catedral. El toro no daba para más y su labor en el recorrido por el recinto amurallado fue paupérrima. Aburrió a los espectadores porque no daba ningún tipo de juego y pasó gran parte de la lidia en la calle de la iglesia junto al seminario. Sería en este lugar donde un hombre, al intentar correr, se lastimó frente a la peña 'El 27', teniendo que ser atendido y trasladado al hospital con un fuerte golpe en la cadera.

El toro llegó a duras penas a la plaza de San Benito y a la calle del cuerno. Sobre las diez de la noche, y cerca de la portona del Carmen, Toñi Quijada acabó con él. En resumen, el ejemplar resultó una decepción absoluta pues en ningún momento colaboró con la lidia tanto en la plaza como en el recorrido por las calles.

En la madrugada del día 28 tuvo lugar el encierro y lidia del toro 'Ruperto' perteneciente a la ganadería Jara del Retamar de Fernando Estévez 'El Silva'. El astado era negro, herrado con el número 20 y guarismo siete. Arropado por los mansos, salió de los corrales a las tres y media de la madrugada, realizando un encierro limpio y sin incidencias.

Posiblemente haya sido el toro que mejor juego ha dado en estas Fiestas de San Juan, con una lidia completa tanto en la plaza como en el recorrido por las calles del recinto amurallado.

Salida trepidante a la plaza, barriéndola de mozos, corriendo alrededor de los barrotes y rematando con genio y bravura. Tuvo gran movilidad en la plaza, con mucha fijeza y persiguiendo a los aficionados con grandes carreras. Recibió un buen número de recortes sobresaliendo el que le propinó Emilio Motoro, además de acudir con nobleza y bravura a la muleta de Pascual.

Tuvo un gran comportamiento, dando la cara en todo momento. Al final de la lidia se tomó un pequeño respiro, queriendo pasar a la historia de los sanjuanes, para salir raudo al tramo final del recorrido por la calle de Las Monjas hacia la plaza de San Pedro.
En las calles también tuvo un sobresaliente comportamiento corriendo con soltura e imponiendo su ley por todas las calles del casco antiguo, donde prácticamente se le vio por todos los lugares, galopando sin tregua ni descanso y llegando entero hasta su muerte, que tuvo lugar en la plaza de San Pedro. Fue necesario cerrar las rejas para ello, pues el morlaco no se estaba quieto e insistía en su empeño de correr.

Al final y pasadas las seis de la madrugada, Unai Simón Sarasa, acabó con él en la plaza de San Pedro. Fue un toro de ensueño de Jara del Retamar, que entró en la historia de los sanjuanes como uno de los grandes ejemplares lidiados.

Ayer al mediodía tuvo lugar el encierro del toro 'Delator' de la peña 'La Geta'. Este animal ha sustituido a 'Marquesino', de la ganadería Valdefresno, debido a un percance de última hora.

'Delator' procede de Salamanca. Pertenece a la famosa ganadería de Montalvo, con divisa azul y amarilla. De capa negra, estaba señalado con el número 89 y tenía el guarismo siete. El toro encabezó la manada en el encierro. En las cuatro calles se dio un gran golpe con una esquina, pero sin consecuencias. Todo transcurrió con normalidad.

Finalmente, y una vez finalizado el encierro de 'Delator', tuvo lugar la lidia del novillo de la peña 'El Pucherino', de nombre 'Reatina' y de la ganadería de Manuel Gimeno Sánchez, con procedencia Sepúlveda-Vistahermosa.

El novillo era negro bragao, corrido, calcetero y coletero, herrado con el número 12 y guarismo ocho. Hay que resaltar que el encierro y lidia de este animal se realizó en el tramo comprendido entre los corrales del encierro y la portona del Rollo, sin entrar en el recinto amurallado. El astado cumplió con creces su objetivo, dio una buena función a pesar del calor reinante y sobre las dos y cuarto de la tarde fue apuntillado en la zona del Rollo.